“Reduje al mínimo mis gastos”; así se sale de una mora

September 23, 2021

En 2017, Javier decidió invertir todos sus ahorros en una startup, renunció a su trabajo y se propuso a dirigirla.


La situación se veía prometedora, tanto, que solicitó un crédito para impulsar la empresa.


Sin embargo, en diciembre de 2017, la startup quebró y Javier se vio sin trabajo, sin ingresos y con deudas en tarjetas y un crédito personal, además del compromiso de, junto con su pareja, mantener a dos niños pequeños.


“Me vi en una situación de verdad complicada, no tenía ahorros, ni ingresos, mi esposa trabajaba, pero pues con eso no podíamos mantener nuestro estilo de vida y pagar las deudas, así que dejé de pagar”, comentó.


Las instituciones financieras, claro está, comenzaron a buscarlo y su deuda comenzó a crecer por los intereses moratorios y gastos de cobranza, pero él jamás se escondió y siempre les dijo la verdad a los despachos de cobranza.


“Yo nunca dejé de contestar, porque mi intención era que, en cuanto mi situación mejorara un poco, continuar pagando. Estoy agradecido, sobre todo, con la fintech con la que tenía mi préstamo, porque no me hostigaban y siempre mostraron que querían ayudarme, así que ellos eran mi prioridad a pesar de que las tarjetas cobran mucho más de intereses”, dijo Javier.


Para poder comenzar a pagar de nuevo, aunque no todo lo que debía, Javier y su familia decidieron hacer cambios drásticos en sus gastos: cancelaron todas las suscripciones a plataformas de streaming, dejaron de salir con amigos y suspendieron sus comidas fuera de casa.


“Fue complicado, sobre todo para mis hijos, pero es que en eso se te va la mitad del ingreso. Claro que no íbamos a dejar de pagar el colegio ni a dejar de hacer el súper ni cosas básicas, pero sí todos los gastos superfluos se fueron y pues no se acabó el mundo, solo fue por un tiempo”, aseguró.


Todo el dinero que ahorró reduciendo gastos, los destinó a pagar sus deudas, así las instituciones veían disposición, aunque claramente no podía cumplir con las cuotas mensuales completas y cayó en mora, es decir, tuvo atrasos por más de 90 días.


Una vez que Javier consiguió un empleo, continuó con estas restricciones en sus gastos, con el fin de poder aumentar sus pagos y salir de su situación, lento, pero seguro.


“Tuve la fortuna de encontrar un trabajo que me permitiera volver a ponerme al corriente, pero fue poco a poco, porque la verdad sí quería estar bien en Buró de Crédito. Así que, una vez que tuve trabajo, empecé a pagar cada vez más hasta que salí del aprieto y continué pagando con normalidad”.


Javier tardó 10 meses en poder salir del problema, lo cual aún se ve reflejado en Buró. Sin embargo, las instituciones con las que mantuvo contacto todo el tiempo continúan dispuestas a darle créditos, debido a su excelente forma de llevar las cosas.


“Creo que fui muy afortunado de conseguir un trabajo relativamente rápido. Claro que se puede salir de una situación de mora, pero hay que organizarse bien, reducir gastos al máximo y, sobre todo, siempre mostrar disposición”, finalizó Javier.


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Autor de la entrada:

Elizabeth Mondragón

elizabeth@yotepresto.com

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