Reestructurar o pagar con quita, ¿qué te conviene?

August 31, 2026

Ricardo Arenas

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Querido lector, si llegaste hasta aquí es porque seguramente traes una deuda que ya no sabes cómo pagar, y eso no tiene nada de raro: le pasa a muchísima gente y no significa que hayas hecho algo mal.

La buena noticia es que existen alternativas antes de simplemente dejar de pagar, algo que además trae sus propias consecuencias (te contamos qué pasa si te atrasas en tus pagos para que lo tengas claro). Dos de las alternativas más comunes son la quita y la reestructuración. En este artículo te explicamos qué es cada una, sus ventajas, sus desventajas y cuál puede convenirte más según tu situación.

¿Qué es una quita de deuda?

Cuando pagar un crédito se vuelve tan insostenible como la producción de crudo nacional, algunas personas recurren a las quitas, una alternativa a la que se llega, al igual que tu tía en Tinder, cuando ya no tienes de otra.

En términos simples, una quita es un convenio mediante el cual el deudor se compromete a pagar solo un porcentaje del monto que debe, y a cambio la institución da por cerrada la deuda completa.

Es un mecanismo que usan algunas instituciones para recuperar al menos una parte de lo que prestaron a alguien que ya les quedó mal y que difícilmente se pondrá al corriente por su cuenta.

A través de una quita puedes obtener descuentos que van del 30% al 80% de la deuda original, con esquemas de pago que suelen ir de uno a tres pagos. Tanto el descuento como el número de pagos dependen de lo que negocies con la institución y del monto de tu deuda original.

¿Es lo mismo una quita que una quita de capital?

No exactamente, y vale la pena preguntarlo antes de firmar nada. Una quita “normal” aplica el descuento sobre el total de tu deuda (el capital que pediste prestado más los intereses que ya generó). Una quita de capital, en cambio, solo reduce el monto original del préstamo, sin tocar los intereses acumulados, así que el ahorro real puede ser menor de lo que parece a primera vista.

Pero antes de que te emociones, debes saber que las quitas también tienen sus inconvenientes, así que sigue leyendo.

Lo feo de las quitas

Lo sabemos, pagar tu deuda con una quita suena tan bien como una película de Logan interpretada por Keanu Reeves, pero la realidad dista mucho de ser así (obviamente nos referimos a las quitas, porque todos sabemos que Keanu sería el mejor Logan de todos los tiempos).

No olvidemos que, al aceptar la quita, la institución financiera tuvo que renunciar al monto que originalmente tenía proyectado cobrarte y, por lo tanto, al igual que tu ex, se encargará de difundir el pésimo negocio que fue haber confiado en ti. ¿En dónde? En tu historial crediticio.

Aunque depende del tamaño de tu deuda, una quita puede manchar tu historial crediticio hasta por seis años, periodo en el cual difícilmente podrás obtener créditos nuevos, al menos con tasas relativamente razonables. Si quieres entender mejor cómo se ve esto reflejado, puedes revisar Mi Buró, o directamente aprender cómo limpiar tu Buró de Crédito una vez que hayas saldado tus adeudos.

Reestructuración

Como lo habrás notado, las quitas son como el vodka: parece que no, pero sí terminan pegándote, y feo. Así que ahora veamos otra opción para pagar deudas: la reestructuración.

Como su nombre lo sugiere, la reestructuración es un proceso mediante el cual puedes negociar condiciones diferentes a las actuales con el fin de ponerte al corriente, como cuando le prometes a tu pareja que ahora sí te vas a poner las pilas.

A diferencia de la quita, la reestructuración no contempla ninguna reducción en el monto que debes, sino ajustes en el pago mensual, el plazo y la tasa de interés.

Comparada con la quita, la reestructuración tiene la ventaja de que con ella estás demostrando voluntad de pago, algo que, en teoría y si haces bien las cosas, te ayudará en el futuro a ser sujeto de crédito de nueva cuenta.

Lo malo de la reestructuración

Al igual que con la quita, la reestructuración impacta tu score y tu historial crediticio, por la sencilla razón de que, sea cual sea el motivo, no tuviste la capacidad de cumplir los compromisos que habías asumido originalmente.

Además, si la institución acepta formalizar una reestructuración, es bastante probable que termines pagando más intereses que los que pagarías originalmente, y con un plazo mucho más largo. En algunos casos también puede haber una comisión por reestructurar el crédito, así que pregunta siempre por el costo total antes de firmar, no solo por el nuevo pago mensual.

Quita o reestructura: ¿cuál elegir? 

Las quitas y las reestructuraciones son como los analgésicos: pueden aliviar los síntomas de la enfermedad, pero no son, ni de lejos, el tratamiento adecuado para curarla.

Si no hay de otra, paga con quita o con reestructuración, pero paga. En las finanzas, como en los divorcios, vale más un mal acuerdo que un buen pleito.

Y si tu caso todavía no llega a ese punto, recuerda que también existen otras formas de pagar tus deudas antes de negociar un descuento, o incluso transferir tu deuda a una tasa más baja para aliviar el pago mensual sin tener que reestructurar nada.

Si después de leer todo esto sientes que tu deuda ya no tiene forma de pagarse en las condiciones en las que la contrataste, en yotepresto tenemos un producto pensado justo para eso: vivolibre, con el que puedes transferir tu deuda y pagarla con mejores condiciones. Conoce cómo funciona y regístrate para revisar tu caso, sin costo.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor pagar con quita o no pagar?

Sí. No pagar tu deuda no la elimina: solo pospone el problema, sigue generando intereses moratorios y puede terminar en despachos de cobranza o incluso una demanda. Con una quita, en cambio, cierras el adeudo de forma definitiva pagando menos del total original.

¿Qué es una quita de deuda?

Es un acuerdo con tu acreedor para pagar solo un porcentaje de lo que debes (generalmente entre 30% y 80% menos) a cambio de dar por cerrada la deuda completa, normalmente en uno a tres pagos.

¿Pagar con quita es malo?

No es “malo”, pero tampoco es gratis: deja una marca en tu historial crediticio que puede durar hasta seis años. Es una herramienta útil cuando ya no tienes otra opción, no una primera alternativa.

¿Cómo afecta una quita a mi historial en Buró de Crédito?

Aparece registrada como una liquidación con descuento (no como un pago completo), lo que puede dificultarte el acceso a crédito nuevo, o encarecerlo, durante los siguientes seis años aproximadamente.

¿Se puede eliminar una quita del Buró de Crédito antes de los 6 años?

Como regla general, no: la ley establece ese plazo máximo de permanencia para el historial negativo, sin importar que ya hayas liquidado el adeudo. Lo que sí puedes hacer es empezar a reconstruir tu historial con nuevos créditos bien pagados mientras ese plazo corre.

¿Qué es una quita de capital y en qué se diferencia de una quita normal?

Una quita de capital reduce solo el monto original que pediste prestado, sin tocar los intereses ya generados; una quita “normal” suele aplicar el descuento sobre el total de la deuda (capital más intereses). Conviene preguntar explícitamente cuál de las dos te están ofreciendo.

Autor de la entrada:

Ricardo Arenas

Chief Content Officer en yotepresto.com, plataforma líder en México de préstamos entre personas (p2p lending). Es Licenciado en Periodismo por la Universidad de Guadalajara (UdeG, 2008) y cuenta con más de 10 años de experiencia desarrollando estrategias de contenido de educación financiera y finanzas personales. Se especializa en temas clave como crédito al consumo, financiamiento para pymes, tendencias fintech, crowdfunding e inversiones. También lidera la estrategia de comunicación de Zenfi. Este contenido es informativo y no sustituye la asesoría financiera profesional.

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