Cómo ahorrar dinero si gano poco: 7 pasos para empezar

September 28, 2026

Ricardo Arenas

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como ahorrar dinero si gano poco
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Sí puedes ahorrar aunque ganes poco, pero el primer objetivo no debe ser guardar un porcentaje perfecto: debe ser encontrar una cantidad que puedas separar sin dejar de cubrir comida, vivienda, transporte y otros gastos esenciales. Empieza por conocer cuánto entra y cuánto sale, reduce una o dos fugas de dinero y aparta una cantidad pequeña en cuanto recibas tus ingresos.

En esta guía encontrarás un plan práctico para administrar mejor tu dinero, empezar con poco y aumentar el ahorro cuando tu presupuesto lo permita.

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1. ¿Cómo administrar mi dinero si gano poco?

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Si ganas poco, administra tu dinero en este orden: cubre necesidades básicas, identifica gastos que sí puedes ajustar, define una cantidad pequeña para ahorrar y evita comprometer dinero que necesitas para llegar a fin de mes. El ahorro funciona mejor cuando parte de tu realidad, no de un porcentaje impuesto.

Antes de fijar una meta, conviene tener una fotografía clara de tus ingresos y gastos. Si todavía no la tienes, esta guía para organizar tus finanzas personales te ayuda a construirla paso a paso.

Para empezar, registra durante un mes estas cuatro categorías:

  • Ingresos netos: sueldo, comisiones, ventas o cualquier entrada de dinero que realmente recibes.
  • Gastos esenciales: vivienda, comida, transporte, servicios y salud.
  • Pagos de deuda: mensualidades, tarjetas y otros compromisos financieros.
  • Gastos ajustables: compras, salidas, suscripciones y otros consumos que puedes modificar.

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2. ¿Cuánto ahorrar si mis ingresos son bajos?

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Ahorra una cantidad que puedas repetir sin descuidar tus necesidades básicas. Si hoy solo puedes separar $20, $50 o $100 por semana, ese puede ser un mejor punto de partida que intentar ahorrar un porcentaje alto y abandonar el plan al siguiente mes.

Una forma sencilla es elegir una cantidad mínima y revisarla cada mes. Por ejemplo:

  • Si recibes ingresos fijos, aparta una cantidad el mismo día de pago.
  • Si tus ingresos cambian, define un porcentaje pequeño de cada entrada en lugar de una cifra mensual rígida.
  • Si un mes no puedes ahorrar, evita cubrir la meta con deuda. Ajusta y retoma el hábito en el siguiente ingreso.

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3. ¿Qué gastos puedo reducir sin afectar lo básico?

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Empieza por gastos ajustables que se repiten y que no son esenciales para tu vida diaria. El objetivo no es eliminar todo lo que disfrutas, sino liberar una cantidad concreta que puedas convertir en ahorro.

Revisa primero las fugas que suelen pasar desapercibidas:

  • Suscripciones que ya no utilizas o que puedes compartir o pausar.
  • Compras por impulso que podrías posponer 24 horas antes de decidir.
  • Comidas o pedidos fuera de casa que puedas sustituir algunos días.
  • Servicios o planes que puedas renegociar o cambiar por una opción más adecuada a tu consumo.
  • Compras del súper sin lista, donde es más fácil agregar productos no planeados.

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4. ¿Qué método de ahorro funciona mejor cuando gano poco?

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Cuando el margen es reducido, suele funcionar mejor un método flexible que te permita empezar con poco y ajustar la cantidad según tus ingresos. El método de sobres, el ahorro automático de una cantidad pequeña o el ahorro por porcentaje pueden ser más adaptables que una regla rígida.

Si quieres comparar alternativas antes de elegir, revisa estos 5 métodos para ahorrar dinero. Ahí puedes ver cómo funciona cada uno y adaptar el método a tu flujo de dinero.

Elige el sistema que reduzca la fricción. Si usas efectivo, los sobres pueden ayudarte a visualizar límites. Si recibes nómina o transferencias, una separación automática pequeña puede evitar que el ahorro dependa de acordarte al final del mes.

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5. ¿Cómo crear un fondo de emergencia si apenas puedo ahorrar?

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Crea tu fondo de emergencia por etapas: primero junta una cantidad pequeña para imprevistos frecuentes y después amplíala conforme tengas más margen. No necesitas alcanzar varios meses de gastos de inmediato para que el fondo empiece a ser útil.

Para convertir esa meta en una cifra concreta según tus gastos y la estabilidad de tus ingresos, puedes usar la calculadora de fondo de emergencia.

Una ruta más realista puede ser:

  • Primera meta: cubrir un imprevisto pequeño sin usar tarjeta o pedir dinero prestado.
  • Segunda meta: reunir el equivalente a una parte de tus gastos esenciales de un mes.
  • Meta de largo plazo: aumentar el fondo gradualmente conforme mejoren tus ingresos o reduzcas otros compromisos.

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6. ¿Qué hago si tengo deudas y también quiero ahorrar?

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Si tienes deudas, puedes combinar un ahorro pequeño para emergencias con un plan para reducir las obligaciones que más presionan tu presupuesto. La prioridad exacta depende de tus tasas, pagos mínimos y capacidad de pago, pero endeudarte para cumplir una meta de ahorro normalmente solo cambia el problema de lugar.

Haz una lista con saldo, tasa, pago mínimo y fecha de cada deuda. Con esa información puedes decidir qué compromiso conviene atacar primero y cuánto margen real queda para ahorrar sin atrasarte.

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7. ¿Cómo ahorrar si después de recortar gastos todavía no me alcanza?

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Si después de cubrir lo esencial y recortar gastos ajustables no queda dinero, el siguiente paso no es recortar necesidades básicas: es buscar formas realistas de aumentar tus ingresos o reducir compromisos financieros que absorben tu flujo.

Dependiendo de tus habilidades y tiempo disponible, puedes explorar opciones como:

  • Vender artículos que ya no utilizas.
  • Ofrecer un servicio por proyecto, como clases, reparaciones, diseño, redacción o cuidado de mascotas.
  • Tomar trabajos temporales o por horas que no comprometan tu fuente principal de ingresos.
  • Destinar parte de cualquier ingreso extraordinario al ahorro antes de incorporarlo a tus gastos habituales.

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Un ejemplo: empezar a ahorrar con poco margen

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Si después de pagar tus gastos esenciales y compromisos te quedan $400 libres al mes, no necesitas guardar los $400. Podrías comenzar con $100 y conservar $300 como margen para variaciones del mes. Si después de dos o tres meses compruebas que esa cantidad es sostenible, puedes aumentarla.

Lo importante es que el ahorro no dependa de “lo que sobre” por casualidad. Una cantidad pequeña, separada con intención y repetida durante varios meses, crea una base que después puedes fortalecer.

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¿Cuándo tiene sentido usar crédito en lugar de seguir ahorrando?

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Un crédito puede tener sentido cuando necesitas cubrir una meta que no puede esperar y tienes capacidad de pago suficiente para asumir la mensualidad sin desordenar tu presupuesto. Antes de solicitarlo, compara el costo total, la tasa, el plazo y el pago mensual con la alternativa de esperar y seguir ahorrando.

No uses un préstamo como sustituto del fondo de emergencia ni para aparentar que alcanzaste una meta de ahorro. Si decides financiar una compra o consolidar una deuda, la mensualidad debe caber dentro de tu flujo real.

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¿Quieres saber cuánto pagarías antes de pedir un préstamo?

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Antes de contratar un crédito, calcula la mensualidad y revisa si puedes cubrirla además de tus gastos esenciales y tu ahorro. Esa comparación te ayuda a decidir con números y no solo por la urgencia del momento.

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Preguntas frecuentes

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¿Dónde conviene guardar un ahorro pequeño para no gastarlo?

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Conviene separarlo del dinero que utilizas para gastos cotidianos y mantenerlo en un lugar accesible y seguro. Si es parte de tu fondo de emergencia, prioriza que puedas disponer de él cuando realmente lo necesites y revisa las condiciones de cualquier cuenta o instrumento antes de usarlo.

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¿Qué hago con aguinaldo, bonos o ingresos extraordinarios si gano poco?

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Puedes dividirlos entre necesidades pendientes, reducción de deuda y ahorro, en lugar de incorporar todo el dinero a tu gasto habitual. Si tu fondo de emergencia todavía es pequeño, destinar una parte a esa meta puede acelerar su crecimiento sin presionar tu presupuesto mensual.

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¿Cómo evitar gastar el dinero que ya ahorré?

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Ponle una finalidad concreta, sepáralo de tu cuenta de uso diario y define por anticipado en qué situaciones sí puedes tocarlo. Mientras más claro sea el propósito del ahorro, menos probable es que lo uses para gastos que no estaban planeados.

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¿Cada cuánto debo revisar mi plan de ahorro?

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Revísalo cuando cambien tus ingresos o gastos y, como hábito, al menos una vez al mes. La revisión sirve para ajustar la cantidad que apartas, detectar nuevos gastos y comprobar que el plan sigue siendo sostenible.

Autor de la entrada:

Ricardo Arenas

Chief Content Officer en yotepresto.com, plataforma líder en México de préstamos entre personas (p2p lending). Es Licenciado en Periodismo por la Universidad de Guadalajara (UdeG, 2008) y cuenta con más de 10 años de experiencia desarrollando estrategias de contenido de educación financiera y finanzas personales. Se especializa en temas clave como crédito al consumo, financiamiento para pymes, tendencias fintech, crowdfunding e inversiones. También lidera la estrategia de comunicación de Zenfi. Este contenido es informativo y no sustituye la asesoría financiera profesional.

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