Tu primera meta financiera con número y fecha: tu fondo de emergencia.

Antes que invertir, antes que la casa, antes que todo: el dinero que convierte una emergencia en una molestia. No se mide en pesos — se mide en meses de oxígeno: cuántos meses podrías vivir tranquilo si mañana algo sale mal.

Tres datos y sale tu número

Sin cuentas complicadas: tu vida define el tamaño.
Renta, comida, transporte, servicios, lo básico de vivir — no tu ingreso.
Ingreso variable = fondo más grande: tus malas rachas también son emergencias.
Lo que ya esté separado cuenta — el avance no se desperdicia.
Tu número objetivo

¿Y cuándo lo junto? Ponle fecha.

Un monto de tu quincena normal, no del mejor mes. La fecha que salga será una que sí llegue.
Letras chicas: por qué estos tamaños y estos consejos
  • La receta del tamaño: 3 meses de gastos como base con ingreso fijo, 5 con ingreso variable, +1 mes si alguien depende de ti (con tope de 6). Es el estándar prudente — no un capricho: cubre el tiempo típico de resolver un imprevisto grande o encontrar ingreso nuevo.
  • El fondo vive aparte y donde rinde: una cuenta con rendimiento tipo sofipo (disponible el mismo día, ~7% anual) es su casa ideal. Nuestro comparador "¿Dónde guardo mi dinero?" lo explica en palabras normales. En la cuenta de nómina se lo come la inflación y — peor — se gasta solo.
  • Guardándolo donde rinde llegas un poco antes: el rendimiento acorta el camino algunas semanas y protege el valor de lo juntado. La fecha mostrada no lo cuenta, así que es un margen a tu favor.
  • El fondo se usa — esa es su función: emergencia real (salud, coche que te lleva al trabajo, pérdida de ingreso) = se usa sin culpa y luego se rellena. El buen fin, las vacaciones y "estaba en oferta" no son emergencias; para eso van otras metas.
  • Si tienes deudas caras (tarjetas con intereses), tu primer objetivo es la versión mini de este fondo (1 mes) y luego la deuda — el orden exacto te lo da nuestro diagnóstico "¿Qué va primero?".
Herramienta educativa con reglas generales prudentes. Ajusta a tu situación. No constituye asesoría financiera.